Dedicar un tiempo a practicar las emociones en casa es igual de importante que ayudar a los niños con otras áreas de su aprendizaje y desarrollo. Además, hacerlo jugando es la mejor herramienta para ellos y para nosotros.
En este caso te dejamos varias ideas para trabajar la empatía:
- Ponte en mis zapatos: Se dibuja en un papel el contorno de los pies de cada miembro de la familia y ahora uno a uno vais pasando por los distintos zapatos diciendo algo que representa a esa persona. Podría ser relacionado a sus gustos o su forma de hablar.
- Cuando vayas a escoger un regalo para algún familiar, haz participes a tus hijos y que se pregunten que le haría sentir bien a ese familiar y que les gustaría a ellos mimos.
- Imaginar una situación concreta y luego adivinar cómo se sentirían los amigos o personas cercanas en esa situación.
- Ver una película o leer un libro juntos y luego escribir en un cuaderno cómo piensan que se sentirían los personajes.
- Hacer una lista de amigos y anotar en una columna las cosas en las que nos parecemos y en otra columna las que no nos parecemos.
- Un miembro de la familia representa una emoción con mímica y los demás han de adivinar cuál es.
- Juntar varios objetos que haya por la casa (fotos de lugares, juguetes, personajes de dibujos, comida, artículos deportivos, etc) y cada jugador debe escoger uno pensando que es otro de los miembros de la familia.
- Poner una película sin sonido y adivinar cómo se siente el protagonista solo observando cómo se mueve, se comporta y las cosas que hace.

Después de estas dinámicas, es importante acompañarlas de una reflexión final sobre lo que se ha aprendido sobre los demás y sobre ellos mismos. De tal forma que expresen si les ha resultado fácil o difícil, o cómo se han sentido cuando los demás los conocían bien o cuándo no acertaban.





